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El animé es algo común en nuestra cultura, a pesar de que mucha gente no sabe ni lo que es. La animación japonesa ha entrado a nuestras vidas de tantas formas que aun de manera subconsciente lo diferenciamos del resto de programas. Hay quienes lo toman como una afición y tras ver ‘Neon Genesis Evangelion’ y ‘Dragon ball’ -el cual no creo que no sea conocido por alguien en este mundo- ya se consideran expertos o incluso otakus. Pero ¿cuántos de ellos se aficionan por el manga?

Seamos honestos: en la cultura occidental la adopción del manga es muy complicada. Se me ocurren los siguientes tres problemas fundamentales:

1. No se encuentra fácilmente

Recuerdo la odisea que tuve que pasar para encontrar un tomo de ‘Death Note’. Por motivos iniciales de licencias y traducciones, el precio se eleva considerablemente. La única forma de encontrar manga en nuestro continente es comprando los tomos que, en ocasiones, tardan una eternidad en estar disponibles en nuestro idioma. La forma más viable de conseguirlo es descargándolo de internet; teniendo que pasar por el dilema ético de la piratería y la molestia de descargar los episodios o tomos.

2. Es japonés

La cultura oriental es diferente, muy diferente. El empezar a leer los paneles y cuadros de texto desde la derecha es el mayor paradigma que se debe aceptar. Otro problema radica en las actitudes con las cuales los personajes enfrentan diferentes situaciones. Un ejemplo claro es en ‘Death Note’, cuando en el primer episodio un sujeto que se disponía a violar a una joven le dice su nombre completo antes de hacerlo. Simplemente no es lógico para nosotros, sin embargo es perfectamente aceptable para el cerebro japonés.

3. Los cómics

Los cómics occidentales vienen en bonitos folletos de papel de buena calidad a todo color; el manga estándar no. Un cómic normal tiene mucho contenido puramente gráfico con efectos de color; en el manga el texto y lo cómo lo usan los personajes es clave. El cómic trata sobre gente fuera de lo común con habilidades especiales que viven la lucha bien-mal en todo momento, la cantidad de temas existentes en el manga hacen que el buscar el adecuado consiga perder el interés en encontrarlo.

Probablemente los cómics sean la principal razón de que el público objetivo y potencialmente empático nunca llegue a serlo.

Es una lástima, porque, cómo yo mismo lo descubrí: el arte en el manga (guión, arte gráfico, historia, personificación de protagonistas, etc.) es bastante más amplio que los cómics.

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